Don Juan Carlos I: ni monarca, ni emérito

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Hoy he leído en un diario gallego que el rey Juan Carlos I iba a ser intervenido de nuevo en su rodilla, y el titular decía: «El rey Juan Carlos afronta hoy su operación quirúrgica número 15. El monarca emérito será intervenido de la rodilla derecha.» No me llamaría la atención si no fuera porque en realidad el titular tenía errores de ortografía imperdonables. Al final del artículo adjunto el pantallazo de la noticia como anécdota.

Pero a lo que vamos… Cuando don Juan Carlos I abdicó en Felipe de Borbón sucedió de facto algo importante: don Juan Carlos dejaba de ser monarca. ¿Por qué?, pues porque para ser monarca hay que reunir dos condiciones «sine qua non»: la primera es que se tiene que ser rey (esta si la cumple) y la segunda es que además de ser rey hay que ser Jefe de Estado; esto es el monarca, el rey que además es Jefe de Estado. Don Juan Carlos al abdicar deja de ser Jefe de Estado, y por tanto pierde su condición de monarca. En todo caso sería ex monarca, pero tampoco, porque se buscó una solución para ello.

El Real Decreto 470/2014 de 13 de junio, que modifica el Real Decreto 1368/1987 sobre «régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes», nos explica que con motivo de la abdicación de don Juan Carlos continuará de forma vitalicia con el título de Rey «honorario», sigue pudiendo usar el título de Majestad, y a partir de ahora recibirá los honores análogos al heredero de la Corona. Lo mismo para la reina doña Sofía. Y marcando también el orden precedencial en el Ordenamiento General de Precedencias, pasando en la lista a estar a continuación de los descendientes del rey Felipe.Captura de pantalla 2018-04-04 a las 11.57.33

Por lo tanto ni ex monarca, ni rey emérito, sino rey honorario. Emérito es por extensión el profesor jubilado de Universidad que mantiene todavía algunas clases. Y emérito es el papa Benedicto XVI por decisión del Pontificio Consejo de Textos Legislativos, que con este tratamiento se quitó un problema de encima, ya que no podía haber dos «papas» al mismo tiempo, ya que el papa es el obispo de Roma, y claro, no puede haber dos obispos de Roma, así que los cardenales optaron por esta solución,»emérito», así no es obispo de Roma. En cualquier caso «monarca emérito» es un oxímoron en sí mismo, ya que el monarca es el Jefe de Estado, pero si es emérito no puede estar en esa posición, porque estaría jubilado.

Por lo tanto el tratamiento adecuado para los reyes Juan Carlos y Sofía es majestades o reyes honorarios, no monarcas ni reyes eméritos.

A continuación dejo el pantallazo de la noticia, de la que he borrado la cabecera con el nombre del medio porque no aporta nada el mismo a la noticia. Quedémonos solo con esa «j» en quirúrgica, y esa «h» en emérito…

 

Nota de corrección: la FUNDEU, con acertado criterio, me recuerda que honorífico es el que confiere el honor, y honorario el que tiene el honor. Por ello en los párrafos donde puse honorífico lo he cambiado por honorario, que es más certero.

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